Hotel 1898: Fue una estancia maravillosa.

Posted on 18 enero 2013 in Núñez i Navarro Hotels

Fue una estancia maravillosa. Era el regalo de reyes para mi mujer que, sorprendida, no tenía del todo claro que viviendo en Barcelona nos alojáramos en un hotel de la misma ciudad. Incluso la chica de recepción dibujó una sonrisa cómplice cuando nos ofreció el plano de la ciudad: seguro que no era la primera vez que veía algo parecido. Dejamos a los niños en casa de su abuela y marchamos con nuestra maleta hasta el hotel 1898; en metro, claro, pero a nosotros nos parecía que viajábamos a una ciudad lejana.

SPA H1898 | Barcelona

SPA H1898 | Barcelona

Si ya el edificio de Tabacos de Filipinas es majestuoso, el interior del hotel te hace recordar a aquellos donde se alojaban los viajeros del XIX en busca de una vida nueva en lugares remotos. La habitación es luminosa, cómoda, habitable como nuestro salón: nos esperaba una botella de cava y un plato de sugerentes fresones rojos. Todo el interior del hotel conjuntado: los grises de los tapices de las paredes, moquetas de un azul oscuro, las maderas y muebles coloniales, las fotografías de nuestra antigua colonia y las maquetas de barcos de época; todo da al conjunto una armonía que transmite paz y tranquilidad. Disfrutábamos como dos niños con zapatos nuevos.

Desde luego que aprovechamos el spa y los servicios de masaje…y dormimos como bebés. Por cierto que amanecer en las Ramblas es sensacional: el ruido de las persianas de los comercios, el trajín de los kioskos, los paseantes que poco a poco van llenando el bulevard, componen una sinfonía que me hizo recordar el pueblo de mi infancia.

En fin, que tras quince años de casados, para nosotros ha sido como vivir una segunda luna de miel. Una experiencia vivamente recomendable. Gracias por todo.

Abel, Enero 2013.

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